sábado, 1 de mayo de 2010

Trabajadores, alquimistas del socialismo

Buscaban los antiguos alquimistas hacer oro del carbón. Hoy yugamos el destino, laburamos la suerte grela, experimentamos conjuros según nuestra condición. Somos alquimistas de este mundo, la base en la que se mueve toda sociedad. Somos el carbón que nutre la caldera, que impulsa los mecanismos que produce las mercancías, que se transforman en riquezas, donde se sienta la vida del patrón; que desde lo alto de alguna oficina mira como se consumen nuestras vidas de trabajador y se convierten en oro nuestras vidas de carbón.
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¿Pero que es el trabajo alquimista? ¿Acaso la actividad humana por la cual el hombre interactúa con la naturaleza para su transformación y por este medio las sociedades sacian sus necesidades? Entonces nos preguntamos ¿Por qué después de 8, 10, 12 horas de yugarla diariamente, muchas personas no alcanzan a satisfacer las necesidades mínimas como el alimento, la vivienda, la educación, la salud, la vestimenta?
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¿Qué es el trabajo entonces? ¿Una maldición divina de la cual no podemos zafar? Y por eso están penoso y tedioso ir a laburar? Cierto... muchos sacian por demás sus necesidades y no son justamente las personas que más laburan. Somos proletarios, pobres otarios. Somos la noria, la vida y la pena que junto a las vaquitas transitan la misma senda. Pero como diría un sabio alquimista de la poesía: “las penas son de nosotros y las vaquitas son ajenas”. El problema no es el trabajo alquimista, el problema es quien se queda con el laburo y quien se queda con las riquezas.
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Este día Alquimistas, echaremos al caldero corroidos engranajes del alma empapados en aceites, naftas, agua potable para la vida. Una rueda, una tuerca, hacha y tiza. Echaremos sal, mucha sal y salarios para neutralizar los grilletes de un esclavo. Usaremos mamelucos y cascos por si la pócima estalla de rabia o explota alguna huelga. Aquí estaremos contratados y recontra atados. Y si todo sale bien nos dejaran efectivos... El patrón ya nos dijo que el sueldo es un poco menos y si no estamos de acuerdo, un enorme ejército de alquimistas desocupados esperan ocupar un puesto y probar la suerte de todo proletario.
Juan M.
Extraído de nuestro viejo blog amigo http://nochesdealquimias.blogspot.com/

1 comentario:

  1. por favor cumpas, recuerden que mañana a las 17 hs nos juntamos en La Bastilla y Sudamérica para recordar a Edgardo. Si pueden plubíquenlo en el blog

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A ver... qué nos querés decir?